Le Monde de L'Écriture – Forum d'entraide littéraire

26 Mai 2026 à 21:00:18
Bienvenue, Invité. Merci de vous connecter ou de vous inscrire.


Le Monde de L'Écriture » Encore plus loin dans l'écriture ! » Textes non francophones » Extraído de mi novela: fin de la primera parte

Auteur Sujet: Extraído de mi novela: fin de la primera parte  (Lu 2355 fois)

Hors ligne Ned Leztneik

  • Calame Supersonique
  • Messages: 1 942
  • Ressentir ou jouer ? C'est vous qui voyez !
    • La page de Ned
Extraído de mi novela: fin de la primera parte
« le: 02 Octobre 2012 à 00:45:05 »
Traduction: Lydia Martinez  :coeur:



María dibujaba la fuente de Cérès, dónde en el medio había  la diosa antigua de la fecundidad y sus cosechas, en los jardines junto al palacio real de Aranjuez. Un tren turístico, visible en otro andén cuando habían descendido del vagón, dos horas antes, antes de ir al hotel para depositar las maletas, había llamado la atención de Denis, siempre curioso de nuevas cosas. Él había pedido al guía turístico que acompañaba el grupo de turistas, cual era este tren y se dejó responder que era un tren de la fresa, en homenaje a una de las dos producciones agrícolas de la ciudad, y que circulaba sobre la más antigua vía de trenes de España.

Después de visitar el palacio volvieron a pié en dirección del centro de la ciudad dónde estaba situado el hotel, para aprovechar de este fin de día luminoso que realzaba de resplandor las más pequeñas callejas. Denis no vio la mirada de María radiar felicidad cuando ralentizó ligeramente sus pasos enfrente de una tienda para niños. Su instinto materno se había despertado desde  hacia algunas semanas.

La habitación, situada en el último piso y disponiendo de una gran terraza permitió a María de realizar otros dibujos reproduciendo los alrededores del palacio real visible a lo lejos. Dijo a su bien amado que quería volver el día siguiente para dibujar un retrato, lo que sorprendió a Denis.

-  ¿Quién quieres dibujar?

-   Pero tú, mi amor, al lado de la fuente.

Denis no la había visto tan resplandeciente.

Se habían llevado  una cesta-comida y María había pedido a Denis de tomar la pose cuando llegaron en el jardín. Lo hizo de buena gracia y se esforzó en quedarse quieto mientras  María empezaba a dibujar. Algunos turistas, entre los que pasaban cerca de ellos para dirigirse hacia  el atrio del palacio, los observaban de vez en cuando.

-   ¡Oh! Dijo ella. Acabo de romper el carboncillo. Denis se acercó para constatar los daños. Una gran línea negra era visible sobre el labio inferior.

-   Ya lo corregirás cuando volvamos, le dijo. No es muy grave. Ella decidió de parar y cerró su libreta de croquis. Lo tomó por la mano y lo llevó pasearse diciendo que quería ver todas las avenidas del jardín. Se sentaron debajo de una pequeñita glorieta para descansar antes de retomar el paseo.

Un viento un poco fresco acababa de alzarse y los árboles empezaron a temblar incitándoles a irse y salieron del parque cuando el móvil de Denis  sonó.

-   Si, dijo Denis, volvemos mañana. Tendríamos que aterrizar por la tarde a París. Despegamos a finales de la mañana en Barajas. Pierre le contestó que vendría a visitarlos tarde en la noche.

Como a cada vez que se despertaba el primero  besó con ternura a María la mañana siguiente esperando que abriera los ojos.

-   Nuestro ultimo día, murmuró pensativa.
-   No nos queda mucho tiempo, dijo Denis. Quería que descansases lo más posible. Tenemos que estar en la estación a las seis y media. Desayunaremos en el tren.

El tren había empezado a circular en dirección de Madrid. Desayunaron rápidamente en el vagón-restaurante y tomaron sus asientos. María miraba Denis y un poco más tarde elle decidió hablarle.

-   Cuando lleguemos tendrás trabajo. Tendremos que preparar una habitación…

Acababa de anunciarle la maravillosa noticia. Tendrían un hijo. Estaban abrazados tiernamente y se miraban intensamente. La comunión íntima de dos seres en una bola de felicidad que nada podía sacudir, y ella se inclinó hacia él para besarlo, de un beso que hubiese querido eterno.

Denis y María no pudieron bajar del vagón y aquel día dos pasajeros que habían reservado sus asientos en el vuelo de vuelta hacia París nunca se presentaron en el embarque en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

El tren acababa de iniciar su amortiguamiento. 

Para entrar en la estación de Atocha.

Un 11 de marzo.

En Madrid.
« Modifié: 06 Octobre 2012 à 03:13:15 par Ned Leztneik »
Il est dit parfois que toutes les guerres ne sont que des guerres de religion. Alors dites-moi le nom de ce Dieu qui les autorise à tuer l'amour. (apologue d'Alegranza)
----------
http://www.facebook.com/NedLeztneik

 


Écrivez-nous :
Ou retrouvez-nous sur les réseaux sociaux :
Les textes postés sur le forum sont publiés sous licence Creative Commons BY-NC-ND. Merci de la respecter :)

SMF 2.0.19 | SMF © 2017, Simple Machines | Terms and Policies
Manuscript © Blocweb

Page générée en 0.014 secondes avec 16 requêtes.